
Jenna Jameson es una actriz porno, que hace poco decidió sacarse sus implantes gigantes, y además parece que de alguna forma se sacó cirúrgicamente el apetito. Ahora ella está haciendo desfiles con Heatherette y aparece en cuanto evento a la que es invitada.
Si ven a Jenna antes, era una tipa muy bonita… por algo tuvo tanto éxito en la industria del porno. En cambio, si miramos a lo que Jenna es ahora, realmente da pena y ni nos queremos imaginar lo que hay debajo de ese vestido. Sería como pedir unas costillitas de cerdo en Friday’s pero sin nada de carne, así que mejor devuélnanos el dinero antes de pedir nada. Extrañamos a la Jenna original, con curvas y con ojos contentos… no demacrados. Nadie Puede.